
La salud intestinal y el estado general de salud de un perro pueden evaluarse, entre otras cosas, por sus deposiciones. No solo es importante prestar atención al color y la consistencia de las heces, sino también a la frecuencia con la que el perro defeca. Si un perro tiene deposiciones con más frecuencia de lo habitual, esto puede ser una señal de que no tolera bien su alimento. Por otro lado, la ausencia de deposiciones puede indicar un estreñimiento o incluso una obstrucción intestinal, lo que puede representar problemas de salud graves que deben ser detectados y tratados de inmediato.
Para poder reaccionar a tiempo si hay problemas, es importante saber con qué frecuencia un perro normalmente defeca y estar atento a cualquier desviación. En este artículo te mostramos en qué debes fijarte para poder evaluar si tu perro está desarrollando un problema o si todo está bien.
Cada perro tiene un metabolismo individual, independientemente de la raza y la edad. Sin embargo, existen valores de referencia que indican la frecuencia de las deposiciones. Si la evacuación de tu perro se desvía demasiado de estos valores durante un período prolongado, puede haber varias causas. El estreñimiento, problemas digestivos o una intolerancia pueden ser motivos de una deposición inusual.
Un valor de referencia importante es el tamaño del perro. Los perros pequeños tienen, en proporción a su tamaño corporal, un intestino más largo que las razas grandes. Por ello, el alimento digerido permanece más tiempo en el tracto intestinal y los perros pequeños tienen deposiciones más firmes y menos frecuentes que las razas grandes, ya que el alimento se mezcla menos con agua en el intestino. Además, los perros pequeños necesitan una menor cantidad de alimento, lo que también reduce la cantidad de deposiciones.
La edad del perro es otro valor de referencia importante. Los cachorros deben evacuar más y suelen tener varias deposiciones al día. Con la edad, el perro controla mejor su vejiga e intestino y la función intestinal se regula a medida que envejece, por lo que los perros adultos suelen evacuar una o dos veces al día. Los perros mayores tienen un metabolismo más lento y a menudo comen menos, por lo que no es raro que evacuen solo una vez al día o incluso cada dos días.
La raza del perro también influye. Las razas con mayor demanda energética necesitan más alimento y tienen deposiciones más frecuentes. Por ejemplo, razas deportivas como perros de servicio, perros de trineo o perros pastores necesitan un alimento muy nutritivo y energético, por lo que tres deposiciones al día pueden ser normales.
Finalmente, la alimentación del perro también juega un papel. Según la calidad y composición del alimento, este puede ser más o menos digerible para el perro. Si el alimento contiene muchos rellenos como cereales, estos no son o apenas son aprovechados por el perro y provocan deposiciones más grandes y frecuentes. Por ello, al elegir el alimento adecuado, siempre debe primar la tolerancia para el perro.
Con estos valores de referencia puedes determinar aproximadamente con qué frecuencia debería evacuar tu perro. Por supuesto, puede haber diferencias según el metabolismo y el estado de salud de tu perro. Sin embargo, si tu perro no ha evacuado durante dos días o más o muestra un cambio en las heces, debes acudir al veterinario. A continuación se explican las causas de una deposición inusual.
Los perros tienen un aumento de las deposiciones debido a su alimentación. Cuanto más digerible sea el alimento para perros, menos heces tendrá que expulsar el perro. Las fibras no digeribles, como frutas y verduras con alto contenido de fibra bruta, cereales y legumbres, se expulsan en las heces. Por lo tanto, estos ingredientes deben evitarse para reducir la cantidad y frecuencia de las heces.
Además de los ingredientes y la calidad del alimento, la cantidad de comida también puede ser responsable del aumento de las deposiciones. Si un perro recibe más comida de la que necesita, no absorbe todos los nutrientes y los expulsa. Un signo seguro de una cantidad excesiva de comida no solo es un aumento de las deposiciones, sino también sobrepeso. Si el perro solo recibe más comida ocasionalmente, por ejemplo durante el entrenamiento, la cantidad de deposiciones puede aumentar, pero debería normalizarse cuando el perro vuelva a su ración habitual.
Sin embargo, también puede haber razones médicas para el aumento de las deposiciones en el perro. Problemas en el estómago, intestino o colon pueden causar cantidades inusualmente grandes de heces. Cambios en las heces, como olor fuerte, mucosidad o consistencia demasiado dura/blanda, pueden ser signos de tales problemas. En este caso, se debe consultar a un veterinario y llevar una muestra de heces. El veterinario puede diagnosticar el problema e iniciar un tratamiento adecuado. Causas comunes son pancreatitis o infecciones bacterianas, que pueden tratarse bien.
La frecuencia del tránsito intestinal de tu perro depende de muchos factores. Especialmente con la edad, puede ocurrir que tu perro defeque con menos frecuencia si su apetito disminuye. Sin embargo, si tu perro tiene un tránsito intestinal persistentemente escaso o sufre estreñimiento durante al menos dos días, son señales de advertencia serias. El estreñimiento puede indicar una obstrucción intestinal, que sin tratamiento puede ser potencialmente mortal para tu perro. Pero comencemos con las razones más benignas, porque si detectas que el estreñimiento se debe a estas causas más inofensivas, aunque deberías consultar a un veterinario, no hay motivo para entrar en pánico.
Entre las razones más benignas se incluyen:
Si tu perro muestra síntomas adicionales como dolor o decaimiento, o si las heces cambian, como diarrea, heces demasiado duras, heces descoloridas (especialmente si sospechas que puede haber sangre en las heces) y si las heces huelen raro, debes acudir al veterinario sin falta. Esto puede indicar un problema subyacente. En la siguiente sección explicamos cómo debería ser un tránsito intestinal saludable en perros.
Una deposición saludable en perros indica que están bien, ya que el malestar y especialmente los problemas estomacales o intestinales se reflejan rápidamente en las heces del perro. Por eso es importante que tú, como dueño, revises regularmente los excrementos de tu compañero. Presta atención a la consistencia, color, olor y otras características inusuales en las heces. Por ejemplo, puntos blancos pueden indicar una infestación de gusanos. Las heces no deben ser mucosas ni estar cubiertas de mucosidad, ya que esto señala problemas digestivos o una infección en el tracto gastrointestinal.
Una deposición saludable en perros debe ser firme, de color marrón oscuro y sin olor extraño. Debe ser fácil de recoger y no manchar el trasero del perro. Tu perro debería defecar en promedio una o dos veces al día. Según la raza, edad y predisposición de tu perro, esto puede variar, y también son normales tres deposiciones al día o solo cada dos días, siempre que no haya otras anomalías.
Si tu perro tiene problemas para defecar, la primera medida que puedes tomar es cocinarle una dieta blanda. Como la mayoría de los problemas al defecar se deben a la comida o al tracto gastrointestinal, la dieta blanda ayuda a calmar el estómago y a que se regenere. Para la dieta blanda son adecuados el arroz cocido, las zanahorias y la carne de pollo. Si sospechas que los problemas pueden ser causados por el alimento para perros, deberías intentar cambiar a un alimento de alta calidad y fácil digestión con poca fibra bruta. Sin embargo, en casos más graves o con síntomas adicionales, es imprescindible una visita al veterinario. En caso de duda, es mejor ir al veterinario una vez de más que subestimar una situación grave.